11/12/17

'The Square': la mejor película europea del año es una comedia hilarante e incómoda que zarandea los tabús modernos


'The Square': la mejor película europea del año es una comedia hilarante e incómoda que zarandea los tabús modernos

'The Square': la mejor película europea del año es una comedia hilarante e incómoda que zarandea los tabús modernos

espinof.com

'The Square' es la película europea del año, según los European Film Awards entregados ayer por la noche. También la mejor comedia. Y el mejor guión. Tiene al mejor director y al mejor actor. 'The Square' es lo mejor de la Sección Oficial del último Festival de Cannes, la mejor película sueca y quizá incluso se encuentra entre lo mejor de la categoría extranjera de los Oscar.

¿Excesivo? ¿Merecido? ¿Necesario? Quizá, de algún modo, injustamente arrebatando el debido protagonismo a otras producciones destacadas de la temporada, y aunque imperfecta, en todo caso, para muchos de nosotros, el film de Ruben Östlund es, ciertamente, de lo mejor del año.


Una sátira que evidencia la ridiculez de nuestro tiempo

Europa ha decidido reír de nuevo, después de que el año pasado 'Toni Erdmann' barriera a sus contrincantes en todas las categorías. 'The Square' toma ahora el relevo y arrasa con su humor absurdo y retorcido en una película muy lejos de lo políticamente correcto. Quizá por saturación dramática en tiempos críticos donde la realidad supera una y otra vez la ficción, el viejo continente parece estar más necesitado que nunca de una dosis de comedia.

Atrapado en una espiral de malas y casi tiernamente patéticas decisiones, Christian (el premiado Claes Bang), conservador de un reputado museo sueco de arte contemporáneo, se embarca en la obsesiva misión de recuperar el teléfono móvil que ha perdido estúpidamente por la mañana, cuando por primera vez en mucho tiempo saca su enfrascada cabeza de la pantalla y, aturdido y desubicado, pierde uno de sus juguetes más preciados.

Su absurda cruzada típicamente siglo XXI termina por desequilibrar esa vida de superioridad moral que con tanto esmero ha construido a lo largo de su carrera y cuya fachada se desmorona a medida que el delirio le obliga a confrontar sus principios. Movido, quizá contrariamente a su costumbre, por sus instintos reales, este referente de boquilla se desestabiliza y finalmente pierde su propia orientación tan pronto pone un pie fuera del círculo egocéntrico en el que cómodamente ese mueve.

Una sátira con tintes paródicos que desenmascara en muchos aspectos la falsedad de nuestro tiempo. Un subrayado incisivo e histriónico que, si bien parece sacado de quicio, en realidad está sacado de los recortes de prensa, según apunta el propio Östlund, quien -tras organizar la misma instalación que da nombre a la película- afirma haberse inspirado en sucesos reales de la esfera artística contemporánea.

Precisamente opuestamente a la teoría de esa corriente que ha dado en tildarla de pretenciosa, la genialidad de la película reside en su capacidad para no tomarse en serio. Una virtud poco practicada en el cine contemporáneo, a menudo ensimismado en la gravedad de la denuncia social. Por contra, la hipocresía "bienqueda", presuntuosa y moralista, junto a la contención nórdica, explotan por momentos de la forma más inesperada y absurdamente divertida, derribando a todo el que encuentre a su paso. Sin distinción entre nosotros y los otros; sin buenos, ni malos.


Hilarante y retorcida, un tobogán que transforma la risa en incomodidad

Cargada de una ironía retorcida, sarcástica y mordazmente divertida, 'The Square' deja en evidencia nuestra ridiculez actual en la piel de un puñado de personajes extravagantes y peculiares que, aun dentro de su lógica interna, resultan incomprensibles en ese panorama ante los ojos del espectador. Entre ellos, una sobresaliente Elisabeth Moss que muestra una faceta comiquísima y nos regala algunos de los minutos más brillantes de la película.

Como en un compendio de sketches, 'The Square' encadena una sucesión de escenas hilarantes que transforman sin remedio la risa en llanto y dejando a su paso momentos épicos, para al minuto siguiente poner al espectador en la más incómoda de las situaciones. Confusos y desorientados, cual público que pretende entender lo inexplicable, esperamos ansiosos el giro que nos saque de nuestra perplejidad y que quizá simplemente acabará por desembocar en un fundido a negro ante la siguiente extravagancia. Una experiencia emocionante, como poco.

La carcajada y el dinamismo dan paso a lo monocorde y redundante, como la partitura que acompaña las casi dos horas y media de relato (fantásticamente elegida banda sonora, por cierto), paralizando de golpe las expectativas optimistas del espectador para recordarle el amargor del que parten. Y, a pesar del frenazo, las consiguientes subidas y bajadas que hacen de la película un conjunto irregular constituyen en sí mismas la grandeza de un film que despedaza los tabús modernos de una patada en los riñones.

Siguiendo el tono de su anterior 'Fuerza mayor' ('Turist', 2014), y aunque menos redonda que aquella, pero con momentos más brillantes, 'The Square' se antoja acertada y necesaria. Un tobogán que nos zarandea con humor y despierta la autocrítica de una sociedad cuyos pilares se tambalean en plena refundación.

El nuevo look de Ash Ketchum para la próxima película de Pokémon | Tele 13

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[Video] Nueva película de Steven Spielberg publicó un espectacular nuevo adelanto - Cooperativa.cl

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7/12/17

'Wonder', un dulce navideño hecho película


'Wonder', un dulce navideño hecho película

espinof.com

Si hay algo que caracteriza la época navideña son los propósitos inalcanzables para año nuevo y cómo los medios se mofan de ello, además de la impostada tolerancia y compañerismo de la que todo el mundo debe hacer alarde. Al menos hasta las 00:00 del año entrante, cual Cenicienta.

Esta impostura también se deja ver en nuestra cartelera y muestra de ello es ‘Wonder’, nuevo trabajo de Stephen Chbosky, que tras el irónico y excelente retrato de la adolescencia ‘Las ventajas de ser un marginado’ ('Perks of Being a Wallflower') vuelve a la gran pantalla para adaptar la novela de R.J. Palacio.

El film nos cuenta la historia de Auggie, un niño de 10 años que sufre una malformación facial y debe, tras toda una vida educándose en casa, enfrentarse a su nueva etapa en el colegio. Además de sufrir todas las dificultades de un niño de su edad tendrá que lidiar con el rechazo de sus compañeros por su aspecto físico...

"Cuando puedas elegir entre tener razón y ser amable, elige ser amable", sobre este precepto se basa toda la película, la importancia de la empatía y la tolerancia cero a los abusos quedan reflejados a la perfección desde el minuto uno de metraje.

En estos últimos meses donde más que nunca se fomenta la importancia de denunciar cualquier tipo de abuso y apoyar a las personas que lo sufren sin juzgarlas es idóneo encontrar ejemplos como esta obra que enfaticen este punto tan esencial.

El problema reside en el esquematismo y lo predecible del desarrollo de la película, cayendo en algunos momentos en moralinas innecesarias. Salvo alguna escena con diálogos mordaces o con momentos que rozan la comicidad, el film viene cargado de clichés: el chico pijo matón que sólo quiere llamar la atención por la ausencia de cariño en su núcleo familiar, el niño pobre comprensivo, la madre coraje, el profe joven y enrollado...

Un trabajo cuya razón de ser es intentar que eliminemos los estereotipos y prejuicios cae en ellos constantemente; como la forma de juzgar del protagonista en base a los zapatos de las personas que le rodean, estableciendo una directa conexión entre la calidad de los mismos con el poder adquisitivo o cuando habla de becas y de dificultades económicas de algunos personajes pero dentro del marco de casas de diseño y calzando Adidas... bendita pobreza.


'Wonder': las interpretaciones salvan una narrativa predecible

Si algo sustenta este relato, con un buen fondo pero donde podemos vislumbrar el inicio y el final sólo con echar un vistazo al tráiler, es la excelente elección de casting y la apuesta por esa narración fragmentada en base a varios personajes que a priori ni siquiera parecen protagonistas.

Owen Wilson encaja y resuelve como padre infantiloide que pasa desapercibido y Julia Roberts que elije con precisión sus apariciones en pantalla, sabe captar esa naturaleza compungida y apesadumbrada si dejar de lado su parte luchadora.

Pero sin duda el que destaca y muestra un aplomo y sensibilidad envidiable en pantalla con tan poca edad es Jacob Tremblay en el papel de Auggie. Reconocido por su excelente trabajo en ‘La habitación’ ('Room') ahora consigue emocionarnos con una natural interpretación, en absoluto lacrimógena pese a que el relato sea dado a ello.

La narración fragmentada dando varios puntos de vista del mismo acontecimiento ayuda a acercarnos a diferentes sensaciones y avatares familiares de los personajes, saliendo a relucir los demonios internos que nos atormentan pese a que todo pueda parecer perfecto en la fachada.

Vamos a dejar que el espíritu navideño nos invada y empapémonos de un mensaje de tolerancia y superación, porque a veces no es tan importante tener la razón.

5/12/17

Bryan Singer es despedido de la película biográfica de Queen


Bryan Singer es despedido de la película biográfica de Queen

ign.com

Actualización: El director Bryan Singer ha sido despedido de su puesto como director de la película biográfica de Queen.

"Bryan Singer ya no es el director de Bohemian Rhapsody", dijo Twentieth Century Fox a The Hollywood Reporter. De acuerdo con el medio, esta decisión fue tomada por el "constante choque entre Singer y el actor Rami Malek".

La producción de la película se detuvo el 1º de diciembre. Se espera que el estudio nombre a un nuevo director en los próximos días, ya que la fotografía principal de la película lleva más de dos semanas.


La noticia original a continuación

La película Bohemian Rhapsody ha detenido su producción debido a que su director actualmente no está disponible.

La película biográfica de Queen, protagonizada por Rami Malek, ha detenido su filmación en Londres. Fuentes dijeron a The Hollywood Reporter que el director Bryan Singer no volvió a aparecer después del descanso de Thanksgiving.

En una declaración a BBC, Fox dijo que la inesperada ausencia fue debido a una "cuestión de salud personal" para el director y su familia. The Hollywood Reporter cita fuentes confidenciales mencionando una relación tensa entre el director y la estrella y productores de la película. "Twentieth Century Fox Film ha detenido temporalmente la producción de Bohemian Rhapsody debido a la inesperada indisponibilidad de Bryan Singer", se menciona en la declaración.

Singer, quien está detrás de The Gifted y dirigió X-Men y otras películas en la serie, ha dejado a los productores, de acuerdo con THR, "nerviosos sobre el estado de la producción" de Bohemian Rhapsody".

La película biográfica de Queen, enfocándose en el líder Freddie Mercury, ha estado en desarrollo por años. Originalmente Sasha Baren Cohen estaba dentro como Mercury, pero otros miembros de Queen no se sentían de acuerdo con la elección del actor.

Aunque Cohen ciertamente tenía un parecido, sus dotes para la comedia pudieron estar en el camino. Roger Taylor, baterista de Queen estaba preocupado que la gente viera la película como un chiste en vez de "conmoverse".

27/11/17

La película sobre homosexualidad para la que los Oscar todavía no están preparados

La película sobre homosexualidad para la que los Oscar todavía no están preparados

La película sobre homosexualidad para la que los Oscar todavía no están preparados

'Call Me By Your Name' de Luca Guadagnino narra la historia de amor entre un chico de 17 y otro de 28 que ya ha despertado ataques en nombre de la doble moral de Hollywood

elpais.com

El año pasado los Oscar dieron la sorpresa al premiar con el máximo galardón a una película independiente, de un autor prácticamente desconocido, protagonizada por afroamericanos y de temática gay. Después de la polémica suscitada por el lema #OscarSoWhite y en plena vorágine del triunfo de Donald Trump y toda su batería de ataques xenófobos, los premios más importantes de la industria del cine decidieron apostar por Moonlight, una historia de personajes que luchaban por integrarse en el seno de una sociedad que parecía darles la espalda por esa acumulación de etiquetas que la película se encargaba de subrayar: negro, pequeño, pobre y marica.

Sin embargo, la película de Barry Jenkins trataba la homosexualidad de una manera un tanto naíf, como si tuviera miedo de herir sensibilidades y disfrazara su discurso de poesía tan estilizada como vacía. No hurgaba en los deseos y las frustraciones de los personajes ni mostraba sus pulsiones sexuales de una forma contundente. Un año antes Todd Haynes fue apartado de las nominaciones a pesar de haber rodado uno de los relatos más hermosos y delicados del cine reciente como fue la adaptación de la novela de Patricia Highsmith Carol. El amor lésbico y las escenas explícitas entre mujeres demostraron ser todavía un tabú dentro de Hollywood. Y eso que la película era finísima.

Esta temporada los académicos más conservadores se van a volver a rasgar las vestiduras cuando vean Call Me By Your Name, la película de Luca Guadagnino que narra la historia de amor entre un adolescente de 17 años y un joven de 28 a lo largo de un verano en un pequeño pueblo indeterminado del norte de Italia. Y sabemos que ya ha habido algún que otro indignado que se ha dedicado a lanzar furibundos ataques contra ella en nombre de la moral norteamericana. En concreto, el actor James Woods, que atacó la película con un tuit en el hacía referencia a la pérdida de los valores y la decencia en la sociedad utilizando el hastag de una organización defensora de la pedofilia. Armie Hammer, uno de los protagonistas de Call Me By Your Name le contestó con un contundente: ¿No saliste tú con una chica de 19 años cuando tenías 60? Y actrices como Amber Tamblyn reconocieron en esa misma red social que era una práctica habitual de Wood el coquetear con menores de edad.

Mientras exista esa hipocresía en Hollywood a la hora de juzgar las películas a través de la intransigencia y los valores más obtusos y retrógrados, poco podrá hacer Call Me By Your Name en su carrera hacia los Oscars. Seguramente reciba alguna nominación a modo de consolación, a modo de palmadita en la espalda valorando sus esfuerzos. Pero casi se puede augurar, que poco más. Donde sí puede que arrase es en los más abiertos de mente Independent Spirit Awards, donde parte como favorita con seis nominaciones, entre ellas mejor película, mejor dirección, mejor actor (Timothée Chalamet) y mejor actor secundario (Armie Hammer).

Y es que la fama y el prestigio de la película se ha ido fraguando poco a poco, a fuego lento y paso seguro. Se presentó en Sundance, en la sección Panorama de la Berlinale a principios de año, y más tarde en Toronto y en el Festival de San Sebastián. Las críticas en todos esos certámenes han sido unánimes. Para entendernos, un 98% en Rottentomatoes. ¿Qué tiene Call Me by Your Name para despertar semejante beneplácito? (excepto para James Woods, claro). Luca Guadagnino siempre ha sido un director especial. Muchos lo descubrimos gracias a Yo soy el amor (2009), una película que estaba recorrida por la semilla de la extravagancia, por el aroma de la imprevisibilidad. En ella demostró su capacidad para romper las reglas de la ortodoxia y deslumbrar a través de una suntuosidad de aroma vintage al borde del delirio que certificaba su naturaleza hedonista, una característica que recorre toda su obra, incluida Call Me By Your Name.

Y es que sus películas son puro goce estético y también sensitivo. En ellas se exalta la sensualidad del cuerpo, del placer, del deseo carnal contenido. Y tras esas pulsiones primitivas descubrimos a un puñado de personajes presos de sus debilidades y sus más profundas miserias. No es de extrañar que ese universo tan particular que había creado en sus anteriores películas encajara a la perfección con la historia de amor entre Elio y Oliver, descrita con tanta intensidad como desazón por André Aciman en su novela Llámame por tu nombre (fue editada en 2008 por Alfaguara y actualmente se encuentra descatalogada).

Los derechos de la obra literaria habían sido adquiridos por James Ivory, que con 89 años escribió el guion de la película y trabajó en su adaptación mano a mano con Luca Guadagnino, que también aportó su toque personal, situando la acción en 1983, al parecer para que los personajes mantuvieran la inocencia previa a ola de conservadurismo desatada con Reagan en Estados Unidos y Thatcher en Reino Unido y de que estallara definitivamente el sida como una enfermedad que terminaría convirtiéndose en un arma de miedo política para estigmatizar las relaciones homosexuales.

El resultado es una delicadísima adaptación de la prosa de Aciman. Guadagnino, como demostró en Cegados por el sol (2015), es un portentoso creador de atmósferas sugestivas. En Call Me By Your Name es capaz de suspender el tiempo, de sumergir al espectador en una atmósfera cálida y húmeda, aletargada e hipnótica, donde hasta el sonido de las chicharras o el jugo de un albaricoque se convierten en una fuente de magnetismo erótico. En medio de ese paisaje de voluptuosidad campestre, nos encontramos con la desesperación y confusión hormonal de Elio ante la llegada de un nuevo huésped que pasará el verano con sus padres, profesores universitarios de historia que acogen cada año a estudiantes que están realizando una tesis académica. Su nombre es Oliver y su cuerpo parece sacado de una de esas esculturas grecolatinas de proporciones apolíneas que estudia su progenitor.

Desde el primer instante, todo lo que veamos en la película pasará a través de los ojos de Elio. Así, nos sumergiremos en su desazón, en sus contradicciones perpetuas, en el proceso de asimilación de su identidad sexual, en la negación, en la toma de iniciativas, en ese torbellino, al fin y al cabo, que supone el primer amor. Ese amor que parece prohibido, que te reta y avasalla por dentro, que desmoraliza y al minuto siguiente tras una nimia señal, envalentona.

Todo ese sinfín de sensaciones contradictorias, arrebatadas y ansiosas es capaz de trasmitir el portentoso actor Thimothée Chamalet delante de la cámara de Guadagnino. Su interpretación es de esas que te cogen por sorpresa, que quizás no valoras en su justa medida hasta el plano final, que se encarga de concentrar a través de su mirada y su rostro, todo el recorrido vital, todo el aprendizaje emocional que ha sentido a lo largo de ese verano que cambiará su vida para siempre.

La historia de amor entre Elio y Oliver se irá desplegando poco a poco. A ritmo de largas siestas, de lecturas al borde de la piscina, de paseos en bicicleta y de lecciones de arte que nos conectan con el pasado, con la historia de Italia, con el tiempo que avanza sobre nosotros. Y como suele ocurrir, la pasión tan largamente deseada será tan intensa como breve. Marcará a fuego y se quedará para siempre incrustada, provocando primero dolor, después una nostalgia difusa.

Guadagnino se muestra mucho menos proclive a la ostentación estilística que en sus anteriores films. En esta ocasión reposa la cámara a la altura de la fragilidad de sus personajes, parece estar más pendiente de ellos, de sus miedos e inseguridades que de componer planos de una elaboración sofisticada. Por el contrario, cada imagen se impregna de una enorme elegancia y sutileza. Nada se explica, todo se intuye, y eso deja al espectador el suficiente espacio como para comulgar de forma íntima y experiencial con aquello que está viendo. Quizás por esa razón la película provoca un impacto emocional tan fuerte. Nadie queda inmune. Y termina de alguna extraña manera, convirtiéndose en trascendente.

Al principio te atrapa con el ronroneo de ese verano plácido, nos mece con composiciones bellísimas al piano de André Laplante y Ruychi Sakamoto, después se dedica a juguetear, a insertar el elemento del deseo insatisfecho (la escena de masturbación con un albaricoque, tan teenager), introduce un par de secuencias de baile en una verbena a ritmo del Love My Way de The Psycodelic Furs que se convierten en icónicas de manera inmediata (más tarde ese mismo tema se repetirá durante su última noche juntos), se pone melancólica al son de Sufjan Stevens, para terminar rematando con una de las conversaciones padre-hijo más emocionantes del cine reciente, de esas que por la sabiduría, templanza y sinceridad que contienen, te rompen el corazón. Ah, y ese plano contenido final del que ya hemos hablado, que se funde con los títulos de crédito y que consigue que la película se quede en suspensión en la cabeza durante mucho tiempo.

Quizás por todas estas razones, la historia de amor entre Elio y Oliver no es una más entre tantas otras. Da lo mismo la diferencia de edad, esos ocho años que a James Woods le parecen una perversión de la naturaleza y que muchos académicos considerarán como una ofensa. La película no juega con el morbo, sino con los sentimientos en estado puro. Tiene algo de milagro. El que supone mostrar de una manera tan nítida como al mismo tiempo dolorosa y reconfortante, lo que significa primero desear, después amar y por último perder. Es una película de aprendizaje, pero su lección, afortunadamente, nunca termina de aprenderse del todo.

Por eso, puede que nos lleguen muchas películas mejores este año, pero ninguna será tan especial y tan emocionante, tan sensible y significativa como Call Me By Your Name.

Película "Casablanca" cumple 75 años



Película "Casablanca" cumple 75 años

Considerada uno de los mejores films de todos los tiempos, "Casablanca" celebra este fin de semana su aniversario n°75.

t13.cl

La película fue estrenada en el Teatro de Hollywood de Nueva York el 26 de noviembre de 1942, se demoró un poco en tomar posición en la taquilla pero finalmente conquistó los corazones y se ganó un Óscar a mejor film en 1944.

La historia es icónica: un romance devastador protagonizado por Humphrey Bogart y Ingrid Bergman en los papeles de Rick Blaine e Ilsa Lund, unos amantes desafortunados cuya unión se ve sacrificada en beneficio de la lucha contra los nazis, en la ciudad de Casablanca, controlada por el gobierno de Vichy.

Para Nora Fiore, directora del blog de cine clásico "Nitrate Diva", "Casablanca" trata del triunfo del idealismo sobre el cinismo, destacando la pasión de los actores de reparto, muchos de los cuales eran refugiados que escapaban de la persecución nazi.

"'Casablanca' muestra, de forma edulcorada, una alegoría de Estados Unidos saliendo de su aislacionismo y egoísmo, y arriesgándose para ayudar a otros, sobre todo a los refugiados", dijo.

El guión ganador de un Óscar escrito por Howard Koch, Julius Epstein y su hermano gemelo Philip, es destacable por las frases célebres que engendró, desde "Round up the usual suspects" ("Detengan a los sospechosos habituales"), hasta "We'll always have Paris" ("Siempre tendremos París").

Con la muerte el año pasado de Madeleine LeBeau, que interpreta en la película a Yvonne, la amante despreciada por Rick, ya no queda ningún actor vivo, pero nadie pone en duda el legado de la película.

Considerada la tercera mejor película de la historia en 2007 por el American Film Institute, todavía hoy sigue llenando las salas de cine.


Subversiva

En 2012 el Óscar a Mejor director de Michael Curtiz fue subastado por 2,1 millones de dólares en Santa Mónica, California, y el piano del Café de Rick en el que tocaba Sam, por 3,4 millones dos años más tarde en Nueva York.

"Se trata de una película que fascinó a las audiencias en los días más oscuros de la Segunda Guerra Mundial y su mensaje todavía es relevante", explica Amanda Garrett, una escritora especializada en películas de la era de oro de Hollywood.

"'Casablanca pone a cada uno de sus diversos actores en una situación desesperada - viviendo en un régimen totalitario- y luego les obliga a decidir cómo van a reaccionar ante un mal inconcebible".

Muchos mitos circulan sobre la producción, y el más conocido asegura que la famosa química entre Ingrid Bergman y Humphrey Bogart estaba basada en una atracción mutua real.

Pero varios familiares, incluyendo la actriz Isabella Rossellini y la fallecida Lauren Bacall, han insistido que ni Bogart ni Bergman se estimaban demasiado ni apreciaban mucho la película.

Ingrid Bergman, fallecida a los 67 años en 1982, no había querido en realidad hacer "Casablanca" pero aceptó el rol luego de ser rechazada inicialmente para el film que realmente le interesaba: "¿Por quién doblan las campanas?" de Sam Wood (1943), que protagonizará finalmente.

Solo le ofrecieron el papel en "Casablanca" luego de que Hedy Lamarr, la primera opción, lo rechazó.

"'Casablanca' ilustra la fuerza del sistema de estudios (hollywoodenses), con un gran director, estrellas, actores de carácter, guión, cinematografía, vestuario y escenografías todos trabajando juntos para producir una película regocijante", dijo Fiore.

"Es un homenaje a la genialidad y la calidad del viejo Hollywood y a la pertinencia de las películas que el sistema de estudios produjo en su apogeo", agregó.

23/11/17

Medio norteamericano reveló la trama de la próxima película de Quentin Tarantino

Medio norteamericano reveló la trama de la próxima película de Quentin Tarantino

Medio norteamericano reveló la trama de la próxima película de Quentin Tarantino

rockandpop.cl.-Samuel Fuentes

Recientemente se supieron algunos detalles sobre la nueva película de Quentin Tarantino, la que nuevamente tendría a Leonardo DiCaprio y Brad Pitt en papeles protagónicos.

Ahora, Vanity Fair publicó una sinopsis preliminar de este proyecto cinematográfico:

“Ubicada en Los Angeles en el verano de 1969, la próxima película de Tarantino se enfoca en un actor de televisión que tuvo una serie que fue un hit y que está buscando una forma de entrar en el negocio de las películas.

Su amigo, quien también es un doble de acción, está buscando lo mismo.

Los horribles asesinatos de Sharon Tate y cuatro de sus amigos por el culto de Charles Manson sirve como un fondo para la historia principal”.

En el papel de Tate, aparece la actriz Margot Robbie, conocida por sus papeles en El Lobo de Wall Street y Suicide Squad. Además, Tom Cruise también podría estar involucrado.

Finalmente, el financiamiento y distribución estarán a cargo de Sony, luego del alejamiento de Tarantino de Miramax, empresa co-fundada por Harvey Weinstein.