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27/5/17

Cannes 2017: François Ozon con ‘L’amant double’ entrega la película más bizarra de la competición



Cannes 2017: François Ozon con ‘L’amant double’ entrega la película más bizarra de la competición

‘L’amant double’ cosecha inmerecidos silbidos entre la prensa con Ozon desatado tratando de emular a Brian DePalma. Recuperamos dos películas intrigantes: ‘120 battements par minute’ de Robin Campillo y ‘Un beau soleil intérieur’ de Claire Denis.

sensacine.com.-Alejandro G. Calvo y Eulàlia Iglesias

El primer plano de L’amant doublé, el retorno de François Ozon a la competición de Cannes tras presentar en 2013 Joven y bonita, ya es toda una declaración de intenciones: un close-up de una citología vaginal que alerta que ésta va a ser de todo, menos una película acomodaticia. Ejercicio casi a modo de homenaje al maestro Brian De Palma -tanto del primerizo, Hermanas (1973), como del postrero, Femme Fatale (2002)-, la película de Ozon se adentra en el thriller psicológico de alto voltaje, siguiendo los pasos de una joven (Marine Vacth, con un corte de pelo que recuerda al de Mia Farrow en La semilla del diablo (1968)) atrapada entre dos hombres que, además, son hermanos gemelos (y psiquiatras). Con Inseparables (1988) de David Cronenberg como referente argumental más directo, Ozon se lo pasa pirata enrareciendo y llevando a cotas viscerales la pesadilla vivida por la chica y su propio discurso (reciclado de muchos títulos antes) sobre el frágil y pérfido equilibrio que existe entre el hermano fuerte y el hermano débil en una pareja de gemelos. Con Ozon siempre todo es cuestión de argumento, su punto fuerte es la construcción de historias plagadas de efectismos que suelen siempre ir premiadas con el aprecio del público, su gusto por tratar los géneros torciéndolos según le precie le ha dado tanto resultados atractivos -Swimming Pool (2003)- como llamativos -5x2 (2004)-, hace de él un realizador tan inquieto como irregular, logrando en L’amant double una de sus mejores películas. Ya no sólo porque logra crear un discurso realmente bizarro sobre el mundo de los gemelos (hermanos que se devoran entre ellos), sino porque la película está plagada de golpes de efecto -hay una escena con strap-on que es un no parar de reír- que al adorador del fantástico le resultará de lo más disfrutable. Una pena que en Cannes no abunden los cronistas amantes del género.

Y ahora, damos paso a nuestra compañera Eulàlia Iglesias, para que nos hable de dos películas que se nos escaparon.


Militancia y deseo en tiempos del SIDA


Dos películas tan diferentes como la catalana Estiu 1993 de Carla Simón y 120 battements par minute de Robin Campillo, presentada en este Festival de Cannes, ponen de manifiesto que ha llegado la hora de hacer memoria de los tiempos del SIDA, esa faceta de los años ochenta y noventa que la nostalgia pop de la época tiende a olvidar. Campillo reivindica la militancia que entre las filas de los movimientos gays se llevó a cabo para visibilizar la enfermedad y demandar políticas sanitarias públicas a la altura. Centra su película en el grupo Act-Up París, en el que él también estuvo involucrado. El filme combina la inmersión en las asambleas periódicas de la asociación con el seguimiento de algunos de los personajes afectados por el virus, es decir, equilibra lucha y amor, militancia pública y vivencia íntima.

Guionista y montador de, entre otras, La clase de Laurent Cantet, Campillo aplica recursos parecidos a la hora de transmitir desde una misma inmediatez la viveza y la polifonía de las reuniones de los militantes de Act-Up, con sus enfrentamientos internos, intervenciones dolorosas y propuestas apasionadas. 120 battements par minute apuesta por el protagonismo colectivo y al mismo tiempo heterogéneo, hasta el punto que los dos personajes principales, Thibauld, uno de los portavoces del grupo que encarna la vertiente más militante y Sean, otro de los integrantes que deviene el depositario del drama, no sienten demasiada simpatía el uno por el otro. Y si parte de la película plasma las formas de funcionamiento de ciertas militancias, la otra parte explica, a través del personaje de Sean, lo que significaba vivir, amar, desear y morir del SIDA con apenas veintipocos años. Muestra del cine queer más coherente, la película visibiliza la experiencia del SIDA sin estigmatizar a sus personajes ni reducirlos a meras víctimas pasivas de una enfermedad. Campillo además se hace eco de la urgencia con que se movían estos militantes ante la forma fulminante en que actuaba el virus.

120 battements par minute es también un filme sobre la militancia como forma de vida alternativa, como espacio que establece otras formas de relación social más allá de la familia tradicional, donde se intentan conjugar de forma coherente, con todas sus fricciones, la vida pública y la privada. Y en su reivindicación de unos movimientos sociales vivos, activos, dialécticos y heterogéneos que inciden de forma positiva en la organización democrática, el filme de Campillo conecta como ninguno, sin dejar de construir memoria histórica, con las urgencias de nuestro presente.


De las retóricas del amor


Encargada de inaugurar la Quincena de Realizadores, Un beau soleil intérieur supone todo un cambio de registro para Claire Denis, directora de Beau Travail o Trouble Everyday. Frente a la oscuridad de la mayoría de sus películas aquí aplica un registro luminoso, la locuacidad de los cuerpos deja paso a la retórica de las palabras y el registro dramático se aparca en pro del tono de comedia. Denis parte de Fragmentos de un discurso amoroso, el ensayo de Roland Barthes en torno a la naturaleza y las retóricas del amor, para armar una suerte de comedia dramática romántica en torno a Isabelle, una Juliette Binoche en estado de gracia. Como una Gertrud en tiempos del amor líquido, Isabelle encadena una pareja tras otra en una búsqueda infatigable y a la vez un tanto desesperada de la pasión. Sin mirar por encima del hombro a su protagonista, Denis observa desde cierto distanciamiento sus relaciones y plasma las variantes bajo las que se expresa esa cosa llamada amor: la confusión entre desear y querer, las tendencias posesivas, el auge y caída del enamoramiento, las dificultades para pulsar la reciprocidad en el deseo... La película se cierra con uno de los mejores finales del cine reciente, una conversación entre Binoche y otro monstruo del cine francés que no aparece hasta este momento, Gérard Depardieu. Una charla a priori trivial que pone en evidencia el sublime patetismo que se esconde tras la obsesión amorosa. O, como decía el heterónimo de Fernando Pessoa Álvaro de Campos, todas las cartas de amor son ridículas, pero más ridículos son los que nunca han escrito una carta de amor.

Día 0: Un felliniano Arnaud Desplechin inaugura el festival con 'Les fantômes d’Ismaël'

Día 1: Llega el gran cine americano con 'Wonderstruck' de Todd Haynes

Día 2: Netflix, pese a los 'haters', impone su ley con la fabulosa 'Okja' de Bong Joon-ho

Día 3: Violaciones, jeringuillas y kickboxing llenan de sangre 'Prayer For Dawn'

Día 4: Desembarco de estrellas americanas: Adam Sandler, Jeremy Renner, Elisabeth Olsen y… ¡Clint Eastwood!

Día 5: Con 'Happy End', Michael Haneke no convence ni a los 'hanekianos'

Día 6: Vida y (próxima) muerte de un cronista en el Festival

Día 7: Las 'riot grrrls' de Sofia Coppola resucitan el Festival en 'La seducción'

Día 8: Robert Pattinson arrasa en la magistral 'Good Time'

30/3/16

Nueva película de Woody Allen abrirá la versión 2016 del Festival de Cannes



Nueva película de Woody Allen abrirá la versión 2016 del Festival de Cannes

La última cinta del reconocido cineasta, "Café Society", dará el vamos a la edición número 69 del festival de cine que tendrá lugar en el mes de mayo en Francia.

t13.cl

"Café Society", de Woody Allen, iniciará el Festival de Cine de Cannes de este año según dieron a conocer este martes los organizadores.

Esta será la tercera vez que el reconocido escritor y director estadounidense abra el evento con una de sus películas. Cabe recordar que el prestigioso festival inauguró la muestra anual, que tiene lugar en el sur de Francia, con "Hollywood Ending" en 2002 y "Midnight in Paris" en 2011.

"Café Society", protagonizada Jesse Eisenberg y Kristen Stewart, se proyectará fuera de concurso el 11 de mayo.

La película es la decimocuarta obra fuera de concurso que Allen proyecta en Cannes, de acuerdo a lo que señalaron los organizadores del festival.

El largometraje cuenta la historia de un joven que llega a Hollywood durante la década de 1930 esperando trabajar en la industria cinematográfica, se enamora y se ve envuelto en la "sociedad de los cafés" que marcó el espíritu de la época.

El sexagésimo noveno festival del cine de Cannes tendrá lugar entre el 11 y el 22 de mayo. El director de "Mad Max", George Miller, encabezará el jurado de la competición.
 

20/5/15

La trata de menores hiela el Festival de Cannes con la película mexicana 'Las elegidas'


La trata de menores hiela el Festival de Cannes con la película mexicana 'Las elegidas'

  • El filme, presentada en la sección 'Una cierta mirada', recrea el drama de un adolescente obligado por su familia a prostituir a su novia.
  • David Pablos, el director, se abstiene de mostrar escenas de sexo explícito pero sugiere la violencia a la que están expuestas las chicas.
  • "Siendo honesto, si la comparas con la película, la realidad es mucho peor", ha declarado tras el pase.

20minutos.es

Brillante paradoja: el director de la película mexicana Las elegidas, David Pablos, que ha helado la sonrisa al Festival de Cannes con su denuncia sobre la prostitución infantil, no cree que el cine pueda cambiar la sociedad.

El filme, calurosamente recibido en la sección 'Una cierta mirada', recrea el drama de Ulises (Óscar Torres), un adolescente obligado por su familia a prostituir a su novia Sofía (Nancy Talamantes) y que deberá buscar a otra chica para que esta pueda ser liberada.

Situada en la ciudad fronteriza de Tijuana, la historia eriza el vello por su crudeza, pero Pablos niega que su retrato pueda influir sobre una realidad que existe en muchos países.

"El cine es lo que hago y lo que amo, pero a veces le damos más importancia de la que tiene a nivel social. No creo que el cine represente cambios ni pueda lograrlos, lo que hace es generar una experiencia humana", señaló el realizador en una entrevista.

Pese a todo, Pablos admitió que el arte puede "lograr la empatía, y eso es lo más bello", y opina que es "importante hablar de lo que uno vive y de lo que tiene alrededor".

Con un elenco muy joven encabezado por la rompedora interpretación de Talamantes, de 14 años, Las elegidas se abstiene de mostrar escenas de sexo explícito, pero sugiere de forma soterrada en la cabeza del espectador toda la violencia a la que están expuestas esas chicas.

Era la intención del realizador desde el comienzo del proyecto evocar esa violencia sin mostrarla, aunque reconoce que la película, muy impactante, "necesitaba la dureza". "Siendo honesto, si la comparas con la película, la realidad es mucho peor", dice.

Una de las principales preocupaciones de Pablos fue no caer en lo sórdido y conseguir que se mantuviera la tensión a lo largo de su metraje, algo que trata de hacer con diferentes giros narrativos que no escapan a una cierta sensación de ser algo previsibles.

Todo se verá coronado por un final "difícil de asimilar, que tenía que ser un golpe para el espectador y que se lo va a llevar consigo", señala el director, cuya ópera prima, La vida después, compitió en 2013 en la sección Horizontes del Festival de Venecia.

"Tijuana es muy violenta por su naturaleza"

La acción transcurre en la Tijuana natal de Pablos, que aparece retratada como un lugar salvaje pero lleno de lugares de mucha belleza. "Tijuana es una ciudad de contrastes. Es una ciudad viva pero al mismo tiempo muy violenta por su naturaleza. Todo eso le da un carácter bastante fuerte y especial, que es lo que me parece fascinante de ella", explica el realizador, quien no tuvo miedo a ofrecer una imagen negativa de su localidad natal.

Tampoco le preocupó demasiado la reacción que pudieran tener las redes criminales que se dedican a la trata de menores ni la imagen de connivencia que ofrece entre las fuerzas de seguridad y los proxenetas.

"Esta película es una ficción. Todos los elementos en la historia están puestos para el bien de la película. No estoy diciendo que todas las autoridades son corruptas, pero tampoco significa que estas cosas no sucedan efectivamente", reflexionó.

La película parte de un guion que había comenzado el escritor mexicano Jorge Volpi y que llegó a manos del realizador a través de Canana, la productora de Gael García Bernal y Diego Luna.

Sin embargo, como recordó Pablos, el escritor no pudo desarrollar el texto porque se tuvo que marchar del país por razones de trabajo, por lo que tuvo que reescribirlo partiendo de cero, aunque "inspirado" por el de Volpi.

"Es un hombre muy inteligente, culto y brillante. Al mismo tiempo es alguien muy humilde, que escucha y que estaba totalmente abierto a la colaboración. Me sentí muy a gusto con él", rememora.